La razón fue la facultad abanderada en la Revolución Francesa. La «imaginación al poder» fue la consigna del último intento revolucionario en Europa. Entre ambos acontecimientos el triunfo de la razón ha sido paralelo a su instrumentalización por el poder reaccionario. Esta desvirtuación de la razón humanista y revolucionaria ha producido la desconfianza en ella como conductora del hombre hacia la libertad. Pero nuestra apelación a la imaginación no debe entenderse como resultado de aquella desconfianza, propia del pensamiento irracionalista, sino como un intento de devolver a la razón su potencial transformador. Lo cierto es que el proceso de separación y reducción de ambas facultades no ha cesado: la razón se ha convertido en justificadora de un sistema tan profundamente inmoral como el capitalismo; la imaginación, por su parte, se ha reducido al ámbito de lo ingenioso. Así, en nuestros tiempos, a la defensa de los ideales se opone un consenso cómplice; al internacionalismo, el nacionalismo excluyente y agresivo; al tercermundismo, el eurocentrismo; a la complejidad, el pensamiento débil; a la sociedad abierta, el racismo; a la utopía, el pragmatismo; y a la imaginación, la esterilidad del sentido común y de una razón calculadora. En consecuencia, más que nunca es necesario retomar la idea kantiana de que el hombre determina su destino preveyéndolo, para lo que la razón deberá recuperar su dimensión imaginativa, de forma que sea posible la elaboración de una utopía racional que permita dinamizar nuevamente la historia. Y, sin embargo, debe ser un replanteamiento de la utopía desde la certidumbre de la imposibilidad de alcanzar un saber acabado del mundo, desde el reconocimiento de la complejidad de la vida, desde su multiplicidad y fragmentaridad, pero, en modo alguno, desde la claudicación ante una realidad que así se nos presenta, sino intentando superarla y aceptando la inacababilidad del combate. Precisamente, en la imaginación encontraremos la posibilidad de que la razón pueda afrontar con éxito el imperio de lo efímero, pues al anticipar la experiencia propicia el acontecer del conocimiento y la acción.
El reencuentro en el ámbito político de razón e imaginación lleva emparejado como algo consustancial la reintegración de los sentimientos en el mundo de la racionalidad. Será a través del cuerpo humano donde la razón recupere su gozne con la naturaleza y, con ello, la conciencia de la identidad última entre ambas y del grave error que supone pensarlas como contradictorias. En efecto, frente a una modernidad que ha arrebatado la sensualidad al hombre, o que la ha condenado a la irracionalidad, frente a una ciencia que no concibe la naturaleza sino como objeto de dominación, se plantea en este trabajo la posibilidad de que por medio de la comprensión de la facultad imaginativa como portadora de una lógica de la sensibilidad podamos reunificar definitivamente razón y naturaleza. Pues bien, en orden a esta idea ya apreciamos en la estética kantiana uno de los primeros planteamientos fundamentadores de lo que en nuestra época constituyen dos de los movimientos más importantes en cuanto a la renovación de la razón política: el feminismo y el ecologismo. El primero, básicamente, como recuperación de la esencia intersubjetiva de la sensibilidad, del placer, de la intuición y del sentimiento, en cuanto que permiten al ser humano abrirse al mundo y a los otros; aquí tendrá la imaginación la función de gran unificadora de la humanidad: dañamos a los demás cuando somos incapaces de imaginarlos, de emocionarnos con ellos. El segundo, como recuperación de una naturaleza que ya no es la fenoménica, sino una naturaleza libre en la que reencontramos nuestro origen como seres morales. En este caso, frente a una fría razón técnica que reduce la naturaleza al ámbito de lo calculable, lo que en definitiva no es sino la renuncia a su plena comprensión en cuanto que la expulsa a la irracionalidad, se opondrá una razón imaginativa, es decir, enamorada y en contacto con la vida.
Por último, nos gustaría referirnos a una idea que no puede ser más que una intuición, pero que puede resultar muy sugerente para comprender el espíritu del presente trabajo, idea que está relacionada con la imbricación ya comentada entre la política y el mundo de las emociones. Se trata de la presunción de que en el momento de redactar la KU Kant sufre una transformación de sus concepciones vitales que afectan de un modo notable a su pensamiento. Efectivamente, en nuestra lectura de la obra kantiana hemos intuido un combate interno entre la rigurosa educación pietista y prusiana recibida y profesada por parte de nuestro filósofo y la paulatina persuasión de que aquella educación supone una negativa represión de la libertad y de la vida. Pero, insistimos, tenemos la sensación de que a tal sospecha no llega Kant por medio de la reflexión intelectual sino por la introspección vital. Con el advenimiento de la vejez, el austero y metódico filósofo del alejado Königsberg comprende que no ha disfrutado suficiente de la dimensión sensible de la vida, y ello a causa de unas convicciones imbuidas por los mismos estamentos culpables que impiden el advenimiento de la Ilustración. Y para que no resulte demasiado extravangante esta idea creemos oportuno apoyarnos en el análisis de Ben-Amí Scharfstein cuando en su obra Los filósofos y sus vidas. Para una historia psicológica dela filosofía(1984) afirma que «Kant quería saber de sí mismo más de lo que sabía, pero le daba miedo. Esta cosa en sí no era simplemente desconocida, sino que estaba vedada; pues, según yo lo veo, se trataba de la reprimida vida emocional de Kant, el cual temía que, si se revelaba, quedaría anodadado» (p. 235). Pues bien, nos da la sensación de que esa «reprimida vida emocional» fue en la KU finalmente descubierta. Así, se produce un proceso en la KU de reivindicación de la sensibilidad humana, del placer estético, del sentimiento del amor, del entusiasmo por las causas nobles... Y es que el cambio que estamos describiendo no puede entenderse plenamente sin tener presente el acontecimiento histórico que impactó profundamente en todas las conciencias de la época y, por lo tanto, también en la de Kant: la Revolución Francesa. Esta aportó, junto a la revolución política, una revolución en las costumbres, tanto en su aspecto más cotidiano como en el religioso y moral. La Revolución Francesa supuso una explosión de alegría y entusiasmo que Kant captó perfectamente; pues bien, ello conmocionó tanto su propia vida (incluso el anuncio de la toma de la Bastilla llegó a alterar por un día su disciplinada existencia) que de algún modo debía quedar reflejado en su pensamiento. No pretendemos, sin embargo, con ello afirmar que esa transformación se produjo de un modo consciente. Al contrario, pensamos que se introduce de un modo problemático, en contradicción, pero también en complicidad, con otras ideas que representan un esfuerzo de continuidad respecto a las dos anteriores «Críticas». En gran parte nuestro trabajo consistiráen permitir aflorar libremente aquella reivindicación del placer que recorre como una fuerza subterránea toda la teoría estética.
Lo anterior nos conduce a la explicitación de la motivación personal que se encuentra en el origen de este trabajo: la influencia en su autor de I. Kant como sabio y como maestro. En efecto, no hemos querido adoptar tanto la postura del historiador de la filosofía como la del discípulo, en el que el interés intelectual se confunde con otros de vivenciales. Pero, con todo, la idea más importante que pretendemos evidenciar es que Kant no sólo es un gran intelectual sino también un maestro en su más alto sentido, en cuanto que su persona es modelo de imitación. Nos encontramos ante un sabio de la modernidad, pues no presenta su vida como la de un hombre extraordinario y sin fisuras, sino combativo en el reconocimiento de su debilidad, conocedor, pero también paciente, de sus contradicciones interiores y, sobretodo, comprometido con la lucha por la libertad de la humanidad, que es la suya propia.
Y, hablando de maestros y amigos, deseo agradecer al tutor de esta tesis, el doctor David Estrada, la confianza depositada en su autor, y al director de la misma, el doctor Raúl Gabás, los valiosos consejos sin los cuales su elaboración no hubiera sido posible.
Andrés Nebot Sánchez
Barcelona, 23 de Marzo de 1995.
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Miscelánea
Los Autores
Doctor en Filosofía por la Universidad de Barcelona.
Profesor de Filosofía en diversos centros de enseñanza privados de Barcelona y Madrid. Desde 2002, ejerce su labor docente en la enseñanza pública de Castilla la Mancha (actualmente en el I.E.S. María Zambrano de Alcázar de San Juan, Ciudad Real).
Como autor, cabe destacar su tesis doctoral "La imaginación en la Crítica del juicio estético de I. Kant" (1995) (que publicamos íntegra en este artículo) y la obra, fruto de su actividad docente, "El tesoro de la isla" (2001), de divulgación filosófica.
Ha publicado numerosos opúsculos y colaboraciones en diversos medios de comunicación (algunos premiados, como “Don Quijote en la caverna de Platón” (2005) o “El fútbol en la construcción histórica del ciudadano” (2009). Paralelamente, realiza una intensa labor de divulgación de la filosofía como conferenciante en el Ateneo Cultural de Alcázar de San Juan, además de participar activamente en la vida pública como miembro del Comité de Ética Asistencial en el Hospital La Mancha Centro.

(1724- 1804) uno de los filósofos más importantes e influyentes de la historia, nació en la ciudad prusiana de Königsberg (ahora Kaliningrado, Rusia).
Prolífico autor, escribió obras sobre ciencias naturales, derecho, política, religión, ética, estética... y por supuesto filosofía.
También fue pródigo en su actividad como conferenciante y ejerció como profesor de la Universidad de Königsberg durante casi 40 años.
Sus obras más conocidas son:
El único fundamento posible de una demostración de la existencia de Dios (Der einzig mögliche Beweisgrund zu einer Demonstration des Daseins Gottes) (1763).
Observaciones sobre el sentimiento de lo bello y lo sublime (Beobachtungen über das Gefühl des Schönen und Erhabenen) (1764).
Crítica de la razón pura (Kritik der reinen Vernunft). (1781, 2ª edic. 1787).
Respuesta a la pregunta: ¿qué es ilustración? (Beantwortung der Frage: Was ist Aufklärung?) (1784).
Crítica de la razón práctica (Kritik der praktischen Vernunft) (1788).
Crítica del juicio (Kritik der Urteilskraft) (1790).
La religión dentro de los límites de la mera razón (Die Religion innerhalb der Grenzen der blossen Vernunft) (1793).
La paz perpetua (Zum ewigen Frieden, ein philosophischer Entwurf).
Si bien es cierto que todas las obras de Kant, incluso las consideradas menores, han tenido y tienen una gran trascendencia y conservan su vigencia como inspiradoras de nuevas corrientes filosóficas.
Indudablemente Kant marca un antes y un después en la historia de la filosofía.
Directorio
Apuntes de Actualidad
El artículo se refiere al estado actual del "Derecho al Trabajo" y al recorrido histórico que nos ha abocado a la presente situación.
... no gracias. Y si no que se lo pregunten a los usuarios de Megaupload
Panorama - 22/01/2012
Las agencias de "rating" son armas contra la UE, capaces de destruir países y fomentar la atomización de Europa.
Para un observador alienígena, el comportamiento de la ciudadanía frente a la acción política puede parecer paradójico en muchos casos,... vamos a intentar explicárselo lo mejor posible.
Los granjeros a quienes se les daban bien los números
(Cuento Sufí)
Este cuento se lo dedicamos a quienes toman decisiones que nos afectan a todos, a quienes "resuelven" el problema de la economía, a quienes decididen cada día miles de cosas que nos condicionan y condicionan nuestro entorno... y es que a veces quizás no hay que "calcular" tanto...
... de los que arriesgan, de los que avanzan a pesar de las dificultades, de los que luchan, de los que trabajan (aunque estén en el paro), de los emprendedores, de los escaladores, de los obstinados...
... de los que actúan, no de los que se rinden; de los que se indignan, no de los que se quejan; de los que reivindican, no de los que piden; de los que pierden, no de los perdedores...
...NO de los oportunistas, ni de los avispados, ni de los ventajistas, ni de los "listos", ni de los aprovechados, ni de los que siempre navegan con el viento a favor, ni de los especuladores...
Salud y Fuerza a todos y todas los/las Valientes
Revista LaTrama, 1 de Enero de 2012
... próximamente publicaremos un interesante reportaje sobre este material, hoy poco conocido, pero que está resurgiendo gracias a la labor de los actuales artesanos y a su belleza prístina, insuperable.
Joan y Ariadna regentan un local inclasificable en Cabra del Camp (l'Alt Camp) donde lo único cierto es que se pueden encontrar los manjares más exquisitos de la zona. La sola visita a su Dossier abre el apetito... ¡compruébenlo!
Pronto publicaremos interesantes noticias de esta casa rural que tiene un carácter tan especial, mientras tanto...
Índice de la obra
La obra completa se puede consultar en línea y/o descargar clicando en los siguientes enlaces, que abren archivos .pdf
La imaginación en la estética y en la antropología kantianas
Claves para la comprensión del sentimiento estético en la analítica de lo bello.
La fundamentación estética de la razón.
El fundamento estético del arte en general.
Imaginación y dialéctica.
Lo sublime como culminación de la teoría estética